Dolor de espalda
El dolor de espalda es una de las dolencias más comunes. Dos de cada tres personas en Austria lo padecen al menos una vez en la vida. La mayoría de las veces no se debe a una enfermedad grave, sino a contracturas musculares persistentes causadas por influencias cotidianas.
Causas comunes
En muchos casos, los desencadenantes son fáciles de identificar:
- Falta de ejercicio
- Mala postura, por ejemplo, al trabajar en un escritorio
- Levantar o cargar objetos pesados incorrectamente
- Sobrepeso
- Estrés y presión psicológica
Todo esto puede causar tensión muscular y ejercer presión adicional sobre las articulaciones vertebrales o los discos intervertebrales. El estrés juega un papel particularmente importante: puede aumentar la tensión y empeorar el dolor de espalda.
Cuando la espalda está bajo presión
Las contracturas agudas suelen producirse por:
- Esfuerzo repentino (p. ej., levantar objetos pesados)
- Estar sentado o en la misma posición durante mucho tiempo
- Sobrecarga deportiva
- Estrés crónico
Si la musculatura de la espalda se sobrecarga permanentemente, la columna vertebral puede verse afectada. Las consecuencias pueden ser dolor en las articulaciones vertebrales, daños en los discos intervertebrales o irritación nerviosa. Son típicos los dolores punzantes o ardientes y las sensaciones anormales. El dolor de espalda prolongado puede reducir significativamente la capacidad de trabajo, la calidad del sueño y la alegría de vivir.
Postura de protección – no es una buena idea
Los dolores fuertes inducen a muchas personas a adoptar una postura de protección. Esto alivia al principio, pero a menudo empeora el problema:
- La movilidad disminuye aún más.
- La tensión aumenta.
- Aparece el miedo al movimiento.
Así, se crea fácilmente un círculo vicioso de dolor, tensión y carga psicológica.
Dolor de espalda agudo y crónico
- Agudo: El dolor aparece por primera vez o después de una larga pausa y dura hasta 6 semanas.
- Crónico: Las molestias persisten durante más de 12 semanas.
En caso de dolor de espalda frecuente o intenso, se debe consultar a un médico para determinar la causa subyacente. También es aconsejable un examen rápido en caso de dolor repentino con fiebre.
El clásico "lumbago" (lumbago)
Un lumbago suele aparecer de repente: al levantar objetos, agacharse o incluso al toser.
Es típico:
- dolor punzante en la parte baja de la espalda
- poca o ninguna mejoría al sentarse o acostarse
- posible irradiación a las piernas
A menudo, la causa es un bloqueo de una articulación vertebral o de la articulación sacroilíaca. Además, la musculatura se contrae y las numerosas fibras nerviosas de la región lumbar reaccionan con mucha sensibilidad, lo que hace que el dolor sea especialmente intenso. También puede producirse una irritación del nervio ciático y causar dolores ardientes y punzantes.
El dolor de espalda tiene muchas caras
Ya sea durante el deporte, en la vida cotidiana o en el trabajo, el dolor de espalda puede aparecer en las situaciones más diversas. Los desencadenantes frecuentes son:
- Levantar objetos pesados de forma incorrecta
- Estar sentado o de pie durante mucho tiempo sin compensación
- Cargas unilaterales
- Musculatura insuficientemente entrenada
El ejercicio regular, una postura ergonómica y la reducción del estrés pueden