Homeopatía según Hahnemann

"Lo similar debe curarse con lo similar"
(latín: similia similibus curentur)
Sobre esta base, Hahnemann desarrolló la homeopatía: las sustancias que podrían causar dolencias en dosis más altas se utilizan muy diluidas y potenciadas, con la esperanza de estimular los mecanismos reguladores propios del cuerpo.
En homeopatía, no solo el diagnóstico desempeña un papel, sino la persona en su totalidad con sus dolencias individuales:
¿Cómo se aplica la homeopatía?
- ¿Qué síntomas aparecen?
- ¿Desde cuándo?
- ¿Qué mejora, qué empeora?
- ¿Hay síntomas acompañantes típicos (p. ej., escalofríos, sudoración, estado de ánimo, sueño)?
Lo que es importante para nosotros
- La automedicación no sustituye a un examen médico ni a una terapia necesaria.
- En caso de dolencias graves, agudas o poco claras, el primer paso siempre es acudir al médico.
- En nuestra farmacia, le asesoraremos de forma abierta, honesta y con un claro enfoque en la seguridad y la combinación sensata con la medicina convencional.
20 medicamentos homeopáticos de uso frecuente y sus ámbitos de aplicación típicos
Nota: Los siguientes ejemplos describen dónde se utilizan habitualmente los remedios en la práctica homeopática. No sustituyen un diagnóstico médico ni un consejo personal en la farmacia.
- Árnica montana
- Remedio clásico para lesiones, golpes, contusiones, hematomas y agujetas.
- Aconitum napellus
- Dolencias de aparición súbita tras un susto o una corriente de aire, por ejemplo, fiebre de inicio agudo con inquietud.
- Belladonna
- Infecciones febriles intensas y de aparición súbita con cara roja y caliente y dolores palpitantes.
- Apis mellifica
- Hinchazones dolorosas y enrojecidas, por ejemplo, tras picaduras de insectos, con dolor punzante y ardiente.
- Bryonia
- Mucosas secas, dolor de cabeza o tos que mejoran con el reposo y empeoran con el movimiento.
- Nux vomica
- Molestias después de "demasiado": estrés, enfado, comidas o alcohol excesivos, a menudo con irritabilidad y problemas gastrointestinales.
- Chamomilla
- Dolores fuertes (p. ej., molestias de dentición en niños), cuando nada parece calmarse y todo es "demasiado".
- Pulsatilla
- Resfriados con síntomas cambiantes, nariz tapada y con secreción al mismo tiempo, necesidad de aire fresco y atención.
- Rhus toxicodendron
- Dolores articulares y musculares que "entran en calor", es decir, mejoran con el movimiento y empeoran en reposo.
- Gelsemium
- Infecciones similares a la gripe con debilidad pronunciada, escalofríos, sensación de pesadez en la cabeza y las extremidades.
- Hepar sulfuris
- Inflamaciones purulentas y muy dolorosas (p. ej., garganta, oído, piel), gran sensibilidad al frío y las corrientes de aire.
- Mercurius solubilis
- Inflamaciones en la zona de la garganta y la boca con depósitos, mal aliento, aumento de la salivación.
- Ignatia
- Estrés emocional agudo, pena, decepción, "nudo en la garganta", estado de ánimo cambiante.
- Arsenicum album
- Dolencias gastrointestinales con vómitos o diarrea, gran inquietud, al mismo tiempo mucho frío.
- Colocynthis
- Dolores abdominales espasmódicos que mejoran con el calor y la presión en el abdomen.
- Drosera
- Tos seca, espasmódica e irritante, especialmente por la noche, con ataques de tos que apenas quieren cesar.
- Spongia tosta
- Tos seca y ladrante, a menudo descrita como "a través de una pipa de madera", mejor con bebidas calientes.
- Phosphorus
- Vías respiratorias irritables, ronquera, propensión a infecciones frecuentes, a veces también hemorragias nasales.
- Sulphur
- Remedio cutáneo típico en homeopatía: piel con picazón, roja, ardiente, propensión a eccemas o impurezas.
- Lycopodium clavatum
- Hinchazón y sensación de plenitud, especialmente por la tarde y por la noche, a menudo en personas con presión de rendimiento e inseguridad oculta.